domingo, 25 de marzo de 2007

Soto y paris


En el Paris de la década de los años 50, no se hablaba de geometría ni de constructivismo ni de abstraccionismo geométrico; había, para ese entonces, un interés por el abstraccionismo lírico o gestual. En una encuesta que se realizó en el mes de junio 1950 sobre: ¿Cuál era el pintor más importante para los jóvenes artistas? La mayoría manifestó el interés por Kandisky y Klee; Las pinturas y el libro de Kandisky, “ De lo espiritual en el Arte”(1912) y como también, las enseñanzas, y las obras de Paúl Klee tenían mucha repercusión.
Igualmente, el reciente lanzamiento del joven pintor Bernard Buffet, de 22 años, era de una gran actualidad; Buffet era un artista figurativo de bodegones y de figuras alargadas y esqueléticas que reflejaban imágenes de la posguerra. Artista lanzado al mundo del arte por un hábil marchante de cuadros para hacerle frente al abstraccionismo lírico y gestual. Era el artista para ese entonces que las galerías de todo el mundo querían exponer. El crítico de arte Michel Tapié publicó el libro “Arte Otro”. El Arte Informal y gestual dominaba la escena artística parisina. El pintor francés Georges Mathieu era una de las vedettes. En Rusia la vanguardia artística de comienzos de siglos veinte y el manifiesto realista de Naun Gabo y de Pevsner, donde se empleó por primera vez la palabra cinética, se comentaba poco. Había un gran vacío, muchos artistas habían emigrado a los Estados Unidos, sobre todo a la ciudad de Nueva York. En las décadas de los 20, Marcel Duchamp realizó los Ready- mades y obras con movimientos Piet Mondrian, quien vivía en esta ciudad desde 1940, continuaba en sus búsquedas, muere en1944. Europa tenía muy reciente el recuerdo de la guerra, y sobre todo El Holocausto. Muchos artistas querían hacer una pintura libre y que se alejara de la figuración. Obras de gestos, manchas y texturas.
Los conceptos de la Bauhaus, el Stijl, la obra de Kasimir Malevith, Mondrian, y el arte geométrico, a los artistas en su mayoría no les interesaba, a pesar de las experiencias del Grupo y de la revista “Circulo y Cuadrado”(1930) de Abstraction-Création( 1931) donde habían estado el Uruguayo Torres García, Kandinsky, Pevsner y muchos otros. Los pintores Victor Vasarely y Augusto Hervin hacían sus experiencias en el arte geométrico. La Galería Denise René inaugurada en 1944, mostraba las primeras obras de Vasarely y de otros artistas abstractos geométricos, o la Academia de arte abstracto donde los pintores Dewasne y Pillet (década de los 50) enseñaban nuevas búsquedas y la utilización de modernos materiales, como la formica y el plexiglás. El Grupo Madi formado por latinoamericanos como el uruguayo Carmelo Arden Quin, el argentino Gyula Kosice y el venezolano Luis Guevara Moreno y otros, habían roto con el formato rectangular o cuadrado, y donde había obras transformables y formas abstractas geométricas.
“Los Disidentes”, a finales de la década de los 40, y más tarde Soto van a estudiar las obras y planteamientos de Pied Mondrian, De Stijl, La Bauhaus, Malevich, Molí-Nagy, Gabo y Pevsner.
En Paris, el grupo “Los Disidentes” con planteamientos abstractos geométricos, formado por los artistas: Alejandro Otero, Mateo Manaure, Pascual Navarro, Luis Guevara Moreno, Perán Erminy, Rubén Núñez, Aimée Battistini y otros. Ellos habían tomado una posición crítica hacia el arte figurativo que se realizaba en ese momento en Venezuela. Su NO rotundo a la pintura tradicional, NO a la Escuela de Artes plásticas, NO a los falsos salones de Arte Oficial(...) Éste grupo optó por la tendencia de la abstracción geométrica. Algunos habían regresado a Venezuela, y se dedicaron a trabajar en la integración del arte en la Ciudad Universitaria y en otros edificios públicos.




En esa atmósfera llega a Paris Jesús Rafael Soto, pero él, así como muchos otros artistas venezolanos tenían frescas en sus memorias las enseñanzas de Antonio Edmundo Monsanto( 1890-1948) quien, había sido director de la escuela de artes de Caracas. Él, les había sensibilizado con los planteamientos de Paúl Cezanne, que todo “se reduce al cubo, al cono y al cilindro” Conocían las obras de Mondrian, Picasso, Braque y el cubismo por litografías. El maestro Soto se decepciona de lo que se estaba haciendo en Paris y aprovecha que un amigo va con su carro para Ámsterdam y parte al encuentro de las obras de Van Gogh y de Mondrian.
Las interrogantes de ese joven artista de 27 años, aún con el fresco recuerdo de Maracaibo y, con una obra con influencias Cezaniana. Soto va a comenzar a trabajar a partir de Mondrian, Malevich y a reunirse con artistas como Tanguily, Calder, Vasarely... Estos creadores tenían un gran interés por el movimiento real o virtual. Los artistas empleaban materiales extra-pictóricos, como plásticos, metal, alambres, motores, etc. Al comienzo del siglo XX, los constructivistas Rusos y en especial Vladimir Tatlin y Naun Gabo, Moholy-Nagy, Antoine Pevsner, habían utilizado estos materiales en sus creaciones plásticas.
Todavía en la década de los 60 ciertos artistas latinoamericanos decían: “Soto lo que hace es: rayitas”. Él calladamente, como un monje Zen, inmutable, concentrado en sus búsquedas, estudiando y planteándose ideas nuevas, buscando nuevas salidas a sus planteamientos plásticos. Tocando guitarra, para vivir y poder hacer su obra y dando a conocer la música venezolana y de otros países de América del Sur.
El efecto Muaré siempre había estado en la naturaleza; él observó como se producía en su obra, esto va a ser un descubrimiento para Soto, perdón, para el maestro Soto. Lo que él llamo “visión del movimiento”; ahí, probando sobre dos superficies una de madera rayada y otra rayada en una superficie de plexiglás, o con tres de plexiglás, acercándola y alejándolas, colocándolas a 6-10-15-20 o más centímetros observó como se movían por desplazamiento del espectador. Pronto las líneas se movieron y así nacen muchas obras entre ellas “Espiral” o “La cajita para Villanueva” y más tarde “ Los penetrables” y un sin número de obras, de diferente formatos y colores. La participación en la exposición “Movimiento” en el año 1955, donde están presentes los artistas: Alexander Calder, Bury, Tinguely, Duchamp. Agan, Jacobsen, Vasarely y celebrada en 1955 en la Galería Denise René. Con esa constancia, con esa voluntad apolínea, con esa gran sensibilidad desarrolló su obra, con serenidad, humildad e investigación, convirtiéndose en uno de los creadores plásticos más importante del siglo XX, y hoy cuando apenas comenzamos el siglo XXI, nos daremos cuenta con los años de la importancia de su creación y, del gran aporte al arte universal. El maestro Jesús Rafael Soto es uno de los más trascendentales artistas del Siglo veinte.
“La Esfera Soto”, que se encuentra en la Autopista Francisco Fajardo y que había sido destruida, va a ser reconstruida, gracias a la gestión de PDVSA y el Centro de Arte La Estancia... Hace un poco más de un año se nos fue el maestro Soto, hoy le recuerdo con cariño y admiración a éste gran maestro del arte universal...

Esteban Castillo estebancastil26@hotmail.com


Cuando yo tenía un año de edad

Las calles de mi barrio

Los sábados en mi barrio Los sábados en la noche había “espectáculo de calle”, palabras soeces, gritos, peleas y hasta sangre, eso era en mi barrio, muy cerca de “Los colerientos”. Ahí fueron enterradas las personas cuando la epidemia del cólera, hace muchos años atrás. Yo estaba pequeño, de uno 12 años, pero yo quería ver, oír, leer y sentir otra cosa. De repente y, sin casi darme cuenta, yo ya estaba sentado en la parte de atrás del Teatro Juárez dibujando las bailarinas del ballet de Taormina Guevara y tratando de acercarme a otra música diferente a la que se escuchaba en los botiquines y burdeles de mi barrio. Quise aprender a tocar violín, pero me decido por la pintura, que comparto con la fabricación de sorpresas para niños, las carreras de bicicleta, trabajé de buhonero, decorador de bares; de portero de la escuela de arte y más tarde profesor de paisaje. Un amigo italiano que yo visitaba llamado Chiafre y su esposa Aura, tenían una gran biblioteca; ojeando los libros encontré uno llamado “ Realidad natural y realidad abstracta” de Piet Mondrian. Ahí, en ese libro hay una conversación entre un pintor naturalista, un pintor abstracto y un aficionado a la pintura, en él se enfoca los diferentes puntos de vista que tienen los tres con relación al paisaje. Disfruté el libro hojeándolo y leyéndolo. Leí el libro de“Las cartas de Vicent Van Gogh a su hermano Theo. En ese tiempo, década de los 60, estaba en cartelera la película “ Sed de vivir” es la vida de Van Gogh y de Paúl Gauguin, interpretada por Antony Quinn y Kirk Douglas. Ya escucho a Beethoven, Bach, Mozart. Y de pronto estoy en Nueva York, (1964) en el Museo de Arte Moderno. Estoy sorprendido, ya no son las imágenes de un libro que yo veía en mi taller de Barquisimeto. Estoy frente a Guernica,(1937) estoy frente a un icono del arte moderno, frente a una obra de un gran mensaje, representa el bombardeo por los alemanes sobre la ciudad Vasca, Guernica. Es un cuadro contra la injusticia y la guerra. Ahí estaba esa obra de casi 8 metros por 4 metros, trabajada con blancos, grises y negros, y muchos dibujos previos a la misma. Quedé regocijado al estar frente a ella. Vi, también, de Picasso las obras: “La mona con su pequeño,” qué interesante es cuando comenzamos a detallar la obra y vemos que su cabeza está realizada con dos carritos de juguete, lo mismo que está expuesta, “Las señoritas de Aviñon”(1907), obra clave en el arte moderno, es el comienzo del cubismo, es la lección de Paúl Cezanne y de la influencia del arte africano. Ahora es Paris, la atmósfera de los impresionistas me impregna mi pupila, la obra “Impresión: sol naciente”(1872) de Monet me captura, lo mismo que “Los nenúfares,”como igualmente las obras de Cezanne, Van Gogh y otros artistas impresionistas y postimpresionistas. Disfruto sus obras, ya que durante años he visto las imágenes en los libros. La exposición “Luz y Movimiento” (1967)me sorprende por los planteamientos y donde El cinétismo y la geometría son el resultado de muchos años de búsquedas. Pasan los meses, ahora, estoy en Florencia y camino por sus calles, y al cruzar una esquina de repente veo la Catedral de Santa Maria de Fiore; me sentí pequeñísimo al ver algo tan majestuoso, en la ciudad de los Médicis, que habían sido comerciantes y banqueros. Y donde tantos artistas, con el apoyo de Lorenzo de Médicis, vivieron y desarrollaron sus obras, muchos artistas: Leonardo, Miguel Ángel, Botticelli, Rafael y, esa famosa cúpula realizada por Brunelleschi. Quedé otra vez, ¡boquiabierto!, y así fue lo mismo en Roma frente El Moisés de Miguel Ángel, en Roma y El David en Florencia, o en La Capilla Sixtina. Cada día estoy más lejos de esos sábados en mi barrio. Estoy disfrutando El Renacimiento, estoy viviendo los siglos XV al XVI. Han pasado los años, ahora con lagrimas en los ojos de la emoción, y ya casi cayendo en el Síndrome de Jerusalén, (sentirse o creerse un personaje bíblico) estoy viendo partes de “ Los manuscritos del mar Muerto” me siento como el pastor que por allá por en el año 1947, perdió una oveja, y al tratar de buscarla en una cueva encontró unas ánforas y dentro de ellas unos pedazos de cueros, él pensó: “Me haré unas sandalias con ellos”, pero cuando el zapatero limpió los cueros vio que aparecían letras, posiblemente del alfabeto arameo o hebreo y que gran sorpresa al descubrir los científicos y los arqueólogos, que eran textos de la Biblia que habían sido escondidos por los Esenios, en la época de la invasión Romana en Palestina. Me sentía conmovido, quería como leer lo que estaba escrito, me paseaba de un lado a otro observando todo y extasiado por lo que estaba viendo; salí de la exposición y me fui a pasear por los Campos Elíseos, diciéndome, que lejos estaba en el tiempo de mi calle de mi barrio. Tiempo después fui a oír al maestro Alirio Díaz que se presentaba en el Teatro Chatelet de Paris, oí otra música, la buena música, ahí escuché a Tárrega, y si mi memoria no me falla “Recuerdos de la Alhambra”, los valses venezolanos, me sentí orgulloso de ver y escuchar al maestro Alirio Díaz. Yo siempre en mi taller trabajaba escuchando sus interpretaciones, me hacían sentirme que yo había descubierto otro tipo de música. Esa noche me sentí contento de ser venezolano y sobre todo que era de mi querido Estado Lara, (Venezuela) y al salir del concierto, entré a un café a tomarme un chocolate. Qué lejos estaba de esos gritos y de esas trifulcas, de esos ruidos sabatinos. Hoy estoy contento de haberme acercado al arte, a lo bello, a lo sagrado, a lo sublime, a lo humano. Después de tantos años, mis sábados son diferentes... Esteban Castillo Barquisimeto